Llueve en el Parque Ecológico Las Águilas, aún a salvo de la destrucción Supervía Poniente

Llueve constante en el Parque Ecológico las Águilas. Los
pájaros se cobijan en sus nidos y desde ahí chirrian. El sonido del río se acrecienta
con la quietud, las ramas escurren rocío, la neblina se alza y el pasto
reverdece tras el intento de exterminio por obras de la Supervía Poniente.

Por ahora el bosque vive en paz, solitario, sin máquinas, y
gente perforando sus entrañas. Vive y genera oxígeno para todos. Las barrancas están
en silencio, han parado de agudizar el sonido de las sierras y mutilación.

Ante este hermoso paisaje donde existe la vida, ¿quién insiste
en mutilar parte de él?

¿Por qué COPRI, OHL y el GDF insiste en aniquilar lo que debiera
ser conservado, cuidado y apreciado?

El Parque Ecológico Las Águilas será un recuerdo de vida y
libertad en tanto destruyan su existencia con ejes viales y vías “modernas”.

Con él morirá una parte de nuestra historia y
vida

*Parque Ecológico Las Águilas, 30 de junio 2011, Bosque neblina y lluvia*Imagen en medio. Parque Ecológico Las Äguilas, Intervenido por empresarios, OHL, COPRI y el GDF, 5 de abril, 2011

*Imagen abajo. Parque Ecológico Las Águilas, lluvia de tarde, 30 de junio, 2011

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